AMAR DE ESTA MANERA

AMAR DE ESTA MANERA

¿Alguna te has detenido a pensar realmente en el comentario que el apóstol Pablo hizo en Romanos 9:3? (Veámoslo en NVI desde el v.2 para entrar en su contexto): “Me invade una gran tristeza y me embarga un continuo dolor. Desearía yo mismo ser maldecido y separado de Cristo por el bien de mis hermanos,…”

¡Pablo! ¿Hablas en serio? ¿O es que mentalmente divagas y dices cosas sin sentido debido al estrés? ¿Maldito? ¿Apartado? ¿Por siempre? ¿No has escuchado que debes tener cuidado con lo que dices? Es posible que ahora estés pensando: espera un minuto…  Pablo sabía que no podía hacer eso. Él sabía que sólo Cristo puede ofrecer la redención y Pablo sabía que la salvación que tenía estaba segura… para siempre. Él mismo había dicho unos cuantos versículos atrás (en 8:38-39) que estaba convencido de que nada puede separarnos del amor de Jesús.

Sí, tal vez el deseo  estaba en su mente y corazón. Pero a pesar de que solo en Jesús está la promesa, no deberíamos perder de vista la intensidad y el afecto por la salvación de las personas que amaba.

Piensa en la gente que amas que no conoce al Señor… Dios nunca te pediría que renuncies a tu salvación (no podrías de todos modos), pero el Señor seguro te está pidiendo que ores más; que des más; que sirvas más; que ames más. Que los demás puedan ver a Jesús en ti, por causa de tu amor apasionado por la salvación de los demás… En el amor de Cristo…

3 TRADUCTORES DE LA BIBLIA ENCARCELADOS LE PREDICAN EL EVANGELIO A OTROS PRESOS

3 TRADUCTORES DE LA BIBLIA ENCARCELADOS LE PREDICAN EL EVANGELIO A OTROS PRESOS

25/02/16 - Al igual que en el tiempo que Pablo y Silas fueron encarcelados por predicar el evangelio, ellos adoraban, oraban y compartían su fe inquebrantable con los prisioneros.
Esta es la historia de tres traductores de la Biblia que fueron detenidos por su fe cristiana y arrojados a una prisión sucia y llena de gente, otros reclusos empezaron a hacerles preguntas acerca de su fe y en poco tiempo ya había un pequeño grupo de oración y adoración cada mañana en una esquina de la prisión de un país del sudeste asiático.
Los cristianos enseñaron a los internos acerca de la oración, el amor a los enemigos y el perdón, varios de los presos aceptaron a Jesús en sus corazones.
La persecución a los cristianos en esa parte del mundo es grande y tener las Sagradas Escrituras es como tener un arma apuntándote, pero las tabletas informáticas les permite a los traductores trabajar a discreción pues las tabletas son tan comunes que nadie espera encontrar ahí una Biblia.
En este país el equipo de Traductores ha distribuido 13 contenedores comprimidos a los traductores nacionales en un taller MAST. Con la provisión de Dios, 500 tabletas para traductores Nacionales serán distribuidos el año siguiente en algunas regiones más hostiles de todo el mundo.
Fuente: Impacto Evangelístico - WycliffeAssociates