FUENTE DE VIDA

14 de Diciembre, 2020

 

ESPECTÁCULO DE LUZ
Esperanza que transforma
Leer – Juan 8.12

¿Ha visto alguna vez la aurora boreal (o aurora austral en el hemisferio sur)? A veces le dan el nombre de “Luces del Norte”. Son un maravilloso espectáculo de luces que tiende a ocurrir principalmente en la época de los equinoccios. Los vientos solares impulsan por el espacio partículas altamente cargadas que son atraídas por el polo magnético de la tierra (que está cerca pero no exactamente en el polo norte). Las colisiones entre esas partículas y los átomos de oxígeno y nitrógeno de la atmósfera superior hacen que los átomos se «estimulen», y emitan energía en forma de luz verdosa hasta que se neutralizan. Como son menos luminosas que el sol, su espectáculo es más visible en la noche, cuando despliegan sus rayos espectrales y sus remolinos de fosforescencia misteriosa.

Un espectáculo luminoso mayor que una aurora boreal, tuvo lugar el día que a Dios le complació anunciar la llegada de su Hijo a la tierra; pero no les hizo el anuncio a sacerdotes ni a príncipes, sino a unos sorprendidos pastores que estaban trabajando en un aburrido tercer turno. De manera repentina se abrió el cielo por encima de sus bocas abiertas, y esa noche una multitud de las huestes celestiales se apartó de sus otros deberes para proclamar alabanza y gloria en las alturas.

El mejor espectáculo de luz proviene de la sonrisa que se ve en el rostro del bebé que está en el pesebre; está sonriendo porque lo ama a usted y ha venido a rescatarlo. “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).